Nico Hernández: “bandido retirado”, el tributo a Yeison Jiménez
Su filosofía del amor, el ADN de su música y la evolución de la nueva cara de la música popular en Colombia
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Con una madurez que trasciende su edad, Nico Hernández representa la evolución y la nueva cara de la música popular en Colombia. En exclusiva para la portada de la revista Mi Gente TV, el joven cantautor repasa la construcción de su ADN musical —desde sus inicios con el pop y la guitarra acústica, hasta su innegable conexión con los sonidos regionales—. Además, profundiza en su filosofía de vida basada en el amor, el peso de sus colaboraciones y los detalles inéditos de “Bandido Retirado”, la emotiva canción soñada que se convirtió en un tributo eterno al gran Yeison Jiménez.
Eres muy joven, pero llevas más de una década haciendo música. ¿Cómo se armó ese ADN musical tuyo?
Mis gustos se fueron creando de diferentes maneras. Crecí escuchando a mi mamá poner vallenatos y pop romántico, y a mi papá, baladas en inglés. A los 12 o 13 años dije: “Quiero empezar a tocar la guitarra y cantar al mismo tiempo”. Me aprendí “Pasatiempo”, de Dragón & Caballero, para darle una sorpresa a mis papás en diciembre. Luego descubrí a Ed Sheeran y a The Beatles, que marcaron mi adolescencia porque encontré en ellos un referente de mi performance favorito: la guitarra y la voz. Con esa esencia pop y romántica me presenté a La Voz Kids.
De ese inicio pop pasaste a ser un fenómeno en la música popular. ¿Cómo se dio ese clic con el género regional?
Cuando tenía 16 o 17 años llegó la música popular a mi vida y me enamoré, pero en realidad todo empezó mucho antes. A los 9 años, mi mamá llegó con un CD crossover. Me puse los audífonos muy temprano en la mañana y la primera canción era “De rodillas te pido”, de Giovanny Ayala. Cuando ese acordeón empezó, te juro que todo en mí se revolvió. Sentí algo espectacular de pies a cabeza. Hoy pienso que la música regional siempre estuvo en mis venas, porque mis papás vienen de pueblos. Cuando me reencontré con ella dije: “De aquí soy”.
Tuviste mentores muy famosos en tus inicios. De todos los consejos que recibiste, ¿cuál sientes que todavía aplicas y te ha funcionado?
Sin duda, un consejo que recibí a los 15 años: “Ten paciencia y ten aguante. Que la música y los sueños no son solo de los que más hacen, sino de los que más esperan”. A veces el talento no basta; hay que combinarlo con disciplina y paciencia. Lo sigo aplicando y espero que nunca se me olvide.
Tienes un público muy joven y has creado tu propia filosofía, Musari, promoviendo el amor en una industria que a veces es dura. ¿Qué buscas transmitir con este mensaje?
Ha sido una de las experiencias más transformadoras de mi vida. Siempre he querido transmitir que la música debería ser un universo para unirnos, respetarnos y darnos mensajes que nos ayuden a sanar. Nuestra vida debería tener un propósito más allá de tener conciertos, fama o cosas materiales. Mi propósito, eso que Dios puso en mi corazón, es hacer música que alegre a miles de personas a través del amor. A los jóvenes de hoy les encanta conectar con ese sentido de propósito, y siento que he podido demostrarles que se puede ser joven, cumplir sueños y hacer las cosas bien.
Has colaborado con artistas como Pipe Bueno, Santiago Cruz, Jhonny Rivera y Valentino Merlo. ¿Qué te ha dejado trabajar con ellos y qué crees que tú les aportaste?
He sido un aprendiz eterno. De Pipe Bueno aprendí con el inmenso éxito de “Una Noche”; del maestro Santiago Cruz, a tener esperanza; del maestro Jhonny Rivera, que se puede romperla siendo humilde, genuino y todo un caballero; y de Valentino Merlo, la importancia de disfrutarse la música sin pensar solo en números. ¿Qué les aporté yo? Creo que transparencia, sensatez y mucho amor. Siempre me he caracterizado por ser muy transparente en todo el tema legal y de regalías, y por manejar todo con profesionalismo y caballerosidad.
De esta colaboración sí quiero que hablemos, porque creo que marca un antes y un después en tu carrera: “Bandido Retirado”, con Yeison Jiménez. ¿Qué ha significado este proyecto para ti?
Ha sido una de las cosas más importantes de mi vida. Tuve la oportunidad de grabar con el artista más grande de la música popular, algo hermoso que algún día le contaré a mis hijos. Pero también ha causado un impacto revelador en mí. El maestro Yeison tenía un empuje, una disciplina y una energía arrasadora. Ver su genuinidad me hizo pensar: “Si él decidió salir adelante a pesar de todo, yo también debo meterle más ganas”.
Atesoro para siempre esa tarde en la que grabamos. Hoy que él ya no está, sus consejos cobran cada día más sentido. Cuidé cada detalle en honor a él; no le cambié el sonido, trabajé con su productora audiovisual y pensé todo como a él le hubiera gustado.
Al final del video hay una frase muy profunda que le dedicas…
Sí. “Maestro Yeison Jiménez, el cielo y el destino se juntaron para que encontraras la eternidad. Hasta siempre, aventurero”. Esa frase me la dio mi papá, que es un verdadero poeta de corazón. Él amaba a Yeison y me dijo: “Ponga esta”. Por eso “Bandido Retirado” es mi canción soñada; une a mi familia, a mi público y me conecta profundamente con mi país.
Para cerrar, ¿cómo asumes tu rol como artista frente a las posturas sociales o situaciones del país, sabiendo que muchos esperan que seas una voz que le hable a las nuevas generaciones?
Tomar posturas públicas polarizadas no es algo que me represente mucho. A nivel personal, mi postura es compartir lo que considero que nos puede regalar una mejor sociedad: el amor, la amabilidad, la honestidad y la evolución de la conciencia humana. Si cada uno de nosotros decide entregar lo mejor, no aprovecharse de nadie y ser paciente, construimos desde lo que podemos controlar. Yo trato de entregar siempre lo mejor, y agradezco inmensamente este presente que estoy viviendo.
