Tras 12 años persiguiendo un sueño y guardando una canción por seis años, el cantautor colombiano estrena su colaboración con su mayor ídolo, apostándole a la honestidad en una industria llena de apariencias.
Con arpa, maracas y acordeón, Jhon Onofre rinde homenaje a su padre e impulsa su sueño de internacionalizar el folclor colombiano.
