Close

Matisse y la anatomía de la tusa: Guitarras, pañuelos y un viaje al ayer orgánico

Matisse regresa a los escenarios colombianos para presentar su álbum más nostálgico, revelando el lado humano de Cristian Castro, un tributo acústico a Shakira y la tesis de que para sanar el alma es necesario tocar fondo.

ESCUCHA:
YouTube · Spotify · Amazon

En una industria musical que avanza de forma vertiginosa hacia la digitalización y los ritmos sintetizados, Matisse ha decidido plantar bandera en el territorio de la memoria y la madera. Román, Melissa y Pablo están de regreso en Colombia para presentar su más reciente trabajo discográfico titulado El Ayer, una propuesta que se aleja deliberadamente de los ordenadores para rescatar la pureza de la balada acústica de los años noventa y dos mil. El trío manifiesta que este álbum responde a una necesidad personal de reconectar con las canciones que moldearon su juventud, asumiendo que en su etapa de vida actual se sienten mucho más cercanos a la nostalgia del pasado que a la inmediatez del presente.

La búsqueda de un sonido auténtico llevó a los mexicanos a rodearse de quienes consideran los verdaderos capitanes del romanticismo latinoamericano. El grupo relata con orgullo el honor que supuso colaborar con Leonel García, a quien definen como la pluma más brillante de la última generación, y con Cristian Castro, considerado por su equipo como una de las tres voces más importantes de la historia musical en español. Respecto a Castro, Matisse aprovecha para desmitificar la imagen excéntrica que las redes sociales y los memes han construido a su alrededor, describiéndolo como un creador inmensamente profesional, genuino y divertido en el estudio, cuya generosidad facilitó un proceso de promoción que inicialmente suponían complejo.

El concepto visual y conceptual del álbum encuentra su máxima expresión en el videoclip de Hipotéticamente, rodado de manera casual alrededor de una mesa. Para Matisse, reunirse a comer es un ritual diario innegociable donde se define el norte de su carrera, una costumbre que en su visita a Bogotá se ha transformado en un idilio con la gastronomía local mediante su disfrute del ajiaco santafereño, el café de alta pureza y la tradicional arepa de choclo. La canción aborda de forma poética la contradicción de forzar la alegría tras una separación, retratando ese instante exacto en que la mente se descubre pasándola bien y la culpa por haber dejado de sufrir sabotea la sanación.

“Para sanar un corazón roto hay que entregarse por completo al dolor; puede parecer contraproducente, pero temas como Conmigo sin ti te ayudan a tocar fondo para que luego puedas emprender el regreso hacia la superficie”

El amor de la banda por la cultura colombiana también quedó plasmado en una versión a tres voces y piano de No, la icónica balada que Shakira creó en su momento junto al argentino Gustavo Cerati. Los artistas explican que este cover es un homenaje directo al país, diseñado para revivir un lamento de desamor profundo que las nuevas generaciones merecen redescubrir. Al definir el final de la grabación de este disco, el cual les tomó un año de arduo trabajo entre giras, las palabras del trío convergen en el aliciente del deber cumplido. Con la advertencia previa de preparar los pañuelos antes de darle play a sus nuevas canciones, Matisse concluye su paso por la capital expresando su total apertura a seguir explorando fusiones en el futuro, lanzando una invitación abierta para que la música local los sumerja en las aguas del vallenato tradicional.

Te puede interesar

Related Posts