De la construcción a empapelar Bogotá: El Hijo de Juana renueva el merengue con su álbum “Juana de Corazón”
El cantautor dominicano que conquistó la capital colombiana con una campaña de un millón de afiches presenta su nueva producción discográfica, prenominada al Latin Grammy y con colaboraciones de Eddy Herrera y Sergio Vargas.
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Abrirse paso en el panorama musical requiere tanto talento vocal como intuición para destacar en la conversación pública. El Hijo de Juana, nombre artístico del dominicano Elvis, comprendió este principio al llegar a Colombia. Ante la saturación de las plataformas digitales, el cantautor apostó por una estrategia de mercadeo de guerrilla tradicional: cubrir las calles de Bogotá con un millón de afiches promocionales. La campaña, que no pasó desapercibida para los transeúntes, transformó la curiosidad ciudadana en una comunidad de más de 100.000 seguidores locales y sirvió de trampolín para posicionar su propuesta de merengue en el país.
El camino de Elvis ha estado marcado por la resiliencia y el tributo familiar. Iniciado en la música a los nueve años bajo la guía de su madre, El hijo de Juana —quien fue su primera manejadora—, el artista tuvo que pausar sus aspiraciones tras el fallecimiento de ella y la disolución de sus agrupaciones en Puerto Rico. Durante su estancia en Nueva York, laboró en el sector de la construcción y como repartidor antes de relanzar su carrera en solitario bajo el nombre que hoy honra la memoria de su mentora. En 2017, eligió a Colombia como su centro de operaciones al identificar que el público local mantiene una conexión viva y constante con el merengue.
“Buscaba un lugar donde se apreciara la buena letra y la estructura del merengue. Tras evaluar varios mercados, comprobé que Colombia es la verdadera capital del género; aquí una fiesta no es fiesta si no hay merengue. Esta producción es un homenaje a las raíces y al esfuerzo de años.”
Esa apuesta se materializa en “Juana de Corazón”, un álbum de diez canciones grabado en República Dominicana con instrumentistas de la escena tropical. La producción, que alcanzó una prenominación a los premios Latin Grammy, destaca por sus colaboraciones con figuras de la música latina como Eddy Herrera y Sergio Vargas. Asimismo, el disco incluye un ensamble de cinco canciones en formato de popurrí que rinde homenaje al repertorio de Ana Gabriel, evocando los temas que el artista escuchaba durante su infancia.
