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Carranga con corazón y humor: Don Gentil nos revela el drama y la comedia de una “Doble Vida”

Don Gentil celebra 20 años de trayectoria reinventando el folclor boyacense con letras románticas, anécdotas de tarima escatológicas y una inolvidable tortuga de Santa Marta.

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El folclor boyacense ha estado históricamente asociado a la jocosidad del campo, las historias de los animales y la cotidianidad de la vereda. Sin embargo, en este 2026, Don Gentil y su Carranga ha decidido sumarse a la nueva ola de la “carranga romántica”—un movimiento que heredó las bases sentimentales abiertas por el maestro El Heredero— para presentar su más reciente sencillo titulado Doble Vida. Escrita hace dieciocho años por el compositor Mario Díaz, la canción es la “hermana menor” del clásico Bello Espejismo de Gerardo Gómez. El tema permanecía engavetado debido a que ningún artista se había atrevido a interpretar una temática tan espinosa bajo el sonido del requinto y el tiple.

Doble Vida narra una crónica cruda y cotidiana sobre la infidelidad consentida. La letra describe a una pareja que, tras sostener un romance clandestino durante años, decide poner punto final por mutuo acuerdo al ser conscientes del daño que causan a sus respectivas familias. Fiel al estilo humorístico que lo define, Don Gentil explica el trasfondo con picardía: la aventura se acabó porque mantener la residencia y los lujos de la amante se volvió financieramente insostenible. En la casa se comía arroz con huevo para poder costear el caviar y el sushi de la calle. La despedida, según relata el compositor, fue un despliegue de pasión que rompió el estándar de los moteles: un turno que debía durar cuatro horas se extendió por ocho horas de un adiós definitivo.

20 de imitación, dialectos y el éxito del “Prostático”

El proyecto de Don Gentil nació hace exactamente dos décadas en Bucaramanga de una manera totalmente espontánea. En una reunión social, descubrió que un amigo tocaba ritmos carrangueros en el piano; Don Gentil se animó a acompañarlo improvisando coplas e imitando la voz del maestro Jorge Velosa. El impacto fue tan positivo que un director de emisora local los instó a formalizar la propuesta montándole la instrumentación tradicional de cuerdas: tiple, requinto y guitarra. A este sonido autóctono, el artista le anexó su versatilidad para la comedia, desarrollando rutinas basadas en la imitación de dialectos costeños, venezolanos y personajes icónicos como la célebre ‘Barbarita’.

Con esa fórmula que entrelaza la música viva con el humor parejo, el cantautor compuso El Prostático, un tema inspirado en las vivencias de un examen médico real escrito durante una boda, el cual se viralizó masivamente en las redes sociales. Este éxito, junto al clásico Campesino con Honor, le permitió girar durante años por los departamentos de Boyacá, Santander y la Costa Atlántica. Tras un retiro temporal debido a una situación familiar, Don Gentil regresa al ruedo con una madurez artística renovada.

“Amo la carranga con todo mi corazón. En mis inicios me tomaba esto mamando gallo, pero hoy en día le estamos poniendo todo el empeño del mundo. Para este regreso decidí rodearme de los mejores creadores del gremio, convocando a la vieja gallada de Gerardo Gómez y Miguel para grabar canciones con un sonido impecable.”

La tortuga de 16 años y una confesión sin filtros en tarima

Fuera de los libretos cómicos, Don Gentil se define como un hombre profundamente espiritual, apegado a su fe católica y con una gran capacidad para la improvisación. Al ser consultado sobre el detalle más gentil que ha recibido por parte de su comunidad, recuerda con inmenso cariño a Joselin Flores, un fanático santandereano que, al finalizar un concierto en Santa Marta, le obsequió una pequeña tortuga. El reptil se convirtió en la mascota oficial del hogar, acompañando al músico durante dieciséis años como un recordatorio constante del calor y el afecto del público caribeño.

Esa misma transparencia quedó en evidencia durante una ronda de preguntas rápidas donde el artista no tuvo reparo en confesar sus peores osos de tarima. Recordó la vez que se confió del público en un evento corporativo y comenzó a soltar chistes “verdes” de alto calibre, descubriendo demasiado tarde que el setenta por ciento de la audiencia pertenecía a una comunidad de iglesia cristiana que lo miraba en absoluto silencio. Sin embargo, la anécdota más escatológica ocurrió en Silos, Norte de Santander, durante un show benéfico para un hospital. Afectado por una severa infección intestinal, el cantante tuvo que recurrir a la ingesta masiva de medicamentos y pedirle a sus instrumentistas que alargaran los solos musicales para poder volarse al baño de emergencia a mitad de cada canción, argumentando ante el público que se trataba de “llamadas telefónicas urgentes”.

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