Amor a primer oído – El dato

by • Agosto 3, 2016 • Artículo, Edición 78Comments (0)535

Alguna vez has experimentado que te emocionas demasiado con ciertas canciones o que te generan ansiedad. El psicólogo Carlos Tox, nos cuenta en la Revista Mi Gente TV, por qué sucede esto.

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Según Carlos Tox, la psicología se encarga de abordar muchos temas relacionados con el comportamiento del ser humano. La música como tal, ha acompañado al hombre desde su inicio, y a esto se le suma la interpretación que se le da hoy en día.

La música es interpretada en ciertas partes del cerebro que están relacionadas con la memoria emotiva, el simple hecho de que tu estés sensible a un ritmo determinado, puede facilitar que se generen ciertas sustancias en tu cabeza, las cuales te harán vivir una experiencia inolvidable. Esto quiere decir, que quedará guardada en el baúl del cerebro por medio de recuerdos, lo que en algún momento te puede hacer sentir triste, feliz, ansioso o incluso violento.

Uno de los ejemplos más claros para entender cómo la música puede influir en el comportamiento del ser humano, se ve reflejado en el uso de esta, en los restaurantes o sitios concurridos en general; algunos utilizan los ritmos dentro de sus herramientas de armonización para atraer y nuevamente generar una experiencia, pues no es lo mismo que estemos en una sala de espera de un centro odontológico escuchando heavy metal, a que estemos escuchando música clásica o ambiental.

Otro ejemplo claro es el manejo que los restaurantes le dan a la música, algunos necesitan que las personas se vayan rápido y otros que se queden más tiempo; partiendo de estos deseos, se podría entender el por qué si son restaurantes de comida rápida, siempre hay música rápida, que ponga a las personas activas. Pero si el concepto es más lunch, van a querer que las personas tengan un momento más largo y cómodo, así que preferirán música clásica, ambiental o jazz.

 

¿Alguna vez has sentido amor a primer oído?

Un día cualquiera escucharon una canción que los llena, los hace sentir enamorados y posiblemente nunca la han oído antes, pero resulta que está llena de características y componentes que sí están guardados en el cerebro, y es ahí, en donde se ve reflejado todo un conjunto de gustos en una sola canción.

Y recuerdan estos temas de los que en algún momento se enamoraron. Puede que ya no estén en ese idilio, pero deben reconocer que en alguna época cantaron a grito herido estos temas.

En una cantina lo encontré.
En una cantina lo perdí,
hoy voy de cantina en cantina,
buscando al ingrato que me abandonó.

Si no me querés, te corto la cara,
con una cuchilla, de esas de afeitar.
El día de la boda, te doy puñaladas.
Te arranco el ombligo y mato a tu mamá.

Nadie es eterno en el mundo,
ni teniendo un corazón,
que tanto siente y suspira,
por la vida y el amor.
Todo lo acaban los años,
dime que te llevas tú,
si con el tiempo no quedan,
ni la tumba ni la cruz.
Cuando ustedes me estén despidiendo,
con el último adiós de este mundo,
no me lloren que nadie es eterno,
nadie vuelve del sueño profundo.

 

Definitivamente siempre tuvimos un amor a primer oído, puede que hoy ya no estén tan enamorados de esas canciones, las niegan, les da pena aceptar que les gustó y hasta tratan de olvidarlas. Pero lo que algún día fue, nunca dejará de ser. El cerebro todo lo guarda.

 

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